Detalles

Hace unos días fui a comprarme ropa y me pasó una cosa curiosa, una experiencia que no me gustó para nada y que demuestra lo dramático que puede ser contratar a la persona inadecuada, sobre todo si debe atender o asesorar a tus clientes.

Fue en BideOnera, un centro comercial en el País Vasco. Era medio día y había bastante cola para esa hora. Después de probarme todo lo que quería comprarme (suelo ir poco a comprar pero cuando voy, voy) fui a la caja y me puse a la cola.

Delante de mí había un tipo, creo que tendría uno o dos años más que yo. Tenía un aspecto de bastante buena persona y bastante nerd también. Cuando llegó su turno para pagar, las dependientas, que tendrían uno o dos años menos que yo y estaban muy muy bien físicamente, se empezaron a burlar de él y a poner malas caras, haciendo una alusión muy directa a su aspecto.

Estuve a punto de dejar lo que había cogido e irme (no disponía de mucho tiempo y realmente me gustaba lo que quería comprar, además lo necesitaba para ese mismo día). Cuando llegó mi turno lo único que quería es que me cobrasen e irme de ahí cuanto antes, no me apetecía ni mirarlas a la cara. Es curioso que a pesar de tener un buen aspecto físico una persona pueda cagarla tanto en tan poco espacio de tiempo.

Por otro lado, han abierto un nuevo restaurante en un centro comercial cerca de mi casa, es como el Foster´s Hollywood pero con carne de mejor calidad y refill de Coca Cola en lugar de Pepsi es decir, te rellenan tu vaso de Coca Cola todas las veces que quieras durante tu comida. Sin embargo, tienen un plato en la carta: patatas fritas con queso fundido y bacon (en el Foster´s Bacon Cheese Fries) que a mí personalmente me encanta, al igual que mucha gente que conozco.

Sin embargo, no lo sirven y nos han comentado que es posible que lo quiten de la carta. El trato en el restaurante es excelente, incluso nos escucharon atentamente los camareros cuando les comentamos que era un error quitar dicho plato de la carta.

El otro día tuvimos que tomar una decisión, nos apetecía cenar en un sitio así y de hecho estabamos en el aparcamiento de ese centro comercial. Nos apetecía tomar tanto ese plato que cogimos el coche y nos fuimos al Foster´s de Ballonti, que está en otro pueblo cercano, a unos 10 minutos en coche.

No obstante por el trato recibido y la calidad de la carne volveremos a ese restaurante, pero dudo que vuelva a comprarme ropa en la sección de BideOnera en la que trabajan o trabajaban esas dos dependientas, al menos en un tiempo.

Una buena experiencia que he tenido y tengo siempre que voy, es en la tienda de Nespresso en Bilbao. Me encanta como sus dependientas cuidan de que tu experiencia sea la mejor posible dentro del establecimiento, es una pasada y te hace pensar que Nespresso tiene muy bien merecida la imagen de marca que han conseguido.

Con estas dos anécdotas me planteo la importancia del crowdsourcing desde el punto de vista de cliente y sobre todo, la importancia de contratar a personas que sepan atender a los clientes correctamente siempre que haya respeto, sin discriminarlos por su aspecto.

Un comentario en “Detalles”

  1. Es curioso, nunca había visto un comportamiento así fuera de un instituto o un colegio. Y, mucho menos, en el mostrador de una tienda :-S Como buen ciudadano, tendrías que haberles dicho algo en ese momento. En esta vida, no se puede ser merluzo sin morir en el intento. ¿Y lo a gusto que te habrías quedado? :-P El chico se habría tirado a tus brazos a lo ‘The bodyguard’ entre los aplausos del resto de clientes, mientras Whitney berreaba por el hilo musical xD

    Que eso, que no te quedes de brazos cruzados ante cosas así, leches :-D

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