Pensar en conceptos

Soy un adicto a pensar en nuevos conceptos, o darle vueltas a otros existentes, para generar ideas ejecutables en áreas que me apasionan y mayormente en el contexto de internet.

Un concepto a diferencia de una idea no es algo concreto, es algo que tenemos en la cabeza y que podemos expresar de muchas formas y puede ser asimilado o comprendido por otros de una forma muy distinta a cómo lo imaginamos nosotros. Esto hace que de un concepto puedan surgir muchas ideas que pueden ser ejecutadas de forma distinta. No hay ideas sin conceptos y los conceptos se basan en experiencias.

Me apasiona escuchar experiencias, creo que las experiencias cultivan los conceptos. No creo que para cultivar un concepto necesitemos haber sentido una experiencia, creo que podemos crear un concepto desde nuestra imaginación acerca de lo que podría suponer la experiencia de otro.

Puede llegar incluso a sonar irónico, pero creo que podríamos forjar conceptos mucho más interesantes, o al menos distintos, a los que podríamos llegar sin haber vivido la experiencia. Podemos equivocarnos, llegando a una serendipia que nos oriente hacia una innovación o un concepto mucho más apasionante del que buscábamos.

Sin embargo, también puede ser cierto que nuestras ideas puedan ser ejecutadas de una forma menos óptima que si hubiésemos aprendido de esa experiencia (siempre defiendo que se aprende lo que se siente) pero a pesar de ello, el concepto creo que podría ser bueno.

Me gusta escuchar a personas que no trabajan en mi mismo campo pero que les gusta pensar y discutir sobre conceptos. En sus expresiones encuentro palabras nuevas que puedo utilizar a la hora de describir los míos propios y sus conceptos son siempre inspiradores para mis momentos de locura creativa.

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