Tecnología corporativa

Desde hace algunos años, sobre todo desde que tuve la oportunidad de empezar y aprender del mundo del desarrollo para internet (para crear negocios o simplemente proyectos), veo las cosas de forma muy distinta a mis excompañeros y otros profesionales que conozco encerrados en proyectos corporativos colosales, o que tienen una intencionada apariencia sobredimensionada y compleja.

Los proyectos que conozco y en los que participo a diario, suelen ser simplificados al máximo. Se lanzan como MVP (minimum viable product) siguiendo unas metodologías de desarrollo de cliente simples que hacen también que el desarrollo sea simple y normalmente ágil, lo que suele resultar en proyectos muy útiles para el consumidor final, de mucha calidad, que asumen muy bien los cambios y que cuentan con equipos de desarrollo mucho más pequeños que en proyectos corporativos, pero con una mayor polivalencia, potencial creativo y motivación.

¿Por qué es esto? Para empezar, los profesionales técnicos tenemos la necesidad de saber que nuestro trabajo es importante y sirve para hacer cosas que funcionan, se acaban usando por gente real y cambian el mundo. Suena a frase exageradamente emotiva, pero es cierto.

Si debes comerte un marrón que implica conocimiento, ser autodidacta, consumir horas fuera de tu horario laboral y una necesaria capacidad para mantener la calma en momentos de estrés, por lo menos que ese esfuerzo se vea claramete recompensado. A algunas personas les vale con dinero, pero ciertas cosas son muy difíciles de pagar únicamente por ese medio.

Una de las cosas que suelo decir es que, a parte de un salario justo, es importante pagar a gente técnica con trabajo. Me explico, con trabajo que no apeste y motive.

En los proyectos orientados a negocios de internet, normalmente los proyectos “que molan” son una realidad. Una realidad que empresas mastodónticas son imposibles de crear, ya que suelen ser torpes a la hora de reaccionar, ciegas a la hora de apostar y vagas a la hora de motivar. Hay excepciones, pero requieren algo de esfuerzo y una determinada visión por parte de sus líderes.

En cualquier caso, me alegro hace tres años de haber conocido a ciertas personas, y haber trabajado en ciertos proyectos, que cambiaron mi forma de ver las cosas para siempre, o al menos hasta el próximo cambio de ver las cosas :).

Ahora mismo escucho con dolor los marrones que sufren personas que administran servidores Exchange con versiones de hace 8 años, insufribles ERPs como SAP o Navision, gente que hace oscuros desarrollos para Sharepoint, arregla incidencias en desarrollos de otros basados en J2EE, COBOL, Lotus Notes, VBScript para ASP3.0…

En serio, si eres un profesional técnico buscando un cambio, sobre todo un diseñador o programador web o móvil, tu experiencia puede servir para hacer cosas útiles y motivadoras. Si empiezas a buscar en serio puedes encontrar el trabajo de tu vida sin necesidad de irte de España.

4 comentarios en “Tecnología corporativa”

  1. Me gusta el post y las ideas que comentas (y me siento identificado en parte con tu situación), pero eso de menospreciar los ERP, etc ha sonado demasiado “progresista” (entiéndase). Ese software es necesario y no va a dejar de serlo porque inventes esta o aquella web social.

    Sí que hay casos en los que el software corporativo tradicional está dejando paso a la nube, pero no significa que la gestión IT sea más fácil. Cuando externalizas un servicio tienes que integrarlo en los que ya tienes y, al menos en funcionalidad, no va a ser más sencillo – a no ser que intencionadamente quieras dejar de usar un software porque no te hace falta y las alternativas web sencillas te sirvan.

  2. Hola Isra,

    No menosprecio los ERP, para nada. Los ERP y los CRM me parecen herramientas fundamentales en toda empresa.

    Sin embargo creo que los ERPs como SAP o Navisión para empresas pequeñas e incluso medianas son demasiado mastodónticos. Y la complejidad que encierran puede dificultar su adaptación y como dices, la integración con otros servicios de terceros (en la nube o en nuestra propia infraestructura).

    Desde hace tiempo pienso en que la clave es hacer menos (o al menos lo que el usuario necesita) y cuidar la experiencia de usuario. Herramientas como esas no suelen coincidir con este punto de vista normalmente.

    Un saludo y gracias por comentar :)

  3. Yo creo que el cáncer es lo que llamas “intencionada apariencia” de los proyectos. En mi opinión muy relacionado con la idea de “vender humo”. Hay gente que necesita imperiosamente complicar las cosas para justificar ciertas decisiones. Tu post me anima a seguir buscando un futuro profesional mejor. Espero que no decaiga!

  4. Creo que sé a lo que te refieres Asier. A mí me ha enseñado y en mis dos primero años trabajado con proyectos de perfil “gordo”; donde se planifica y desarrolla de principio a fin. Ahora estoy en una empresa mucho más pequeña y en los proyectos que humildemente soy jefe de proyecto estoy intentando seguir una filosofía de dar utilidad aunque el producto no esté completamente acabado. Lo cual por otra parte es un riesgo porque ¿y si aunque yo creo que el software está bien luego no funciona? Realmente a veces me da vértigo.

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