Lo importante

Hay algo que aprendes cuando te pones en serio a crear un negocio: el valor de centrarte en vender, ejecutar con éxito lo que vendes y tener en la cabeza una fórmula muy sencilla: ingresos – gastos.

Luego se añaden más variables, que en mi caso las más importantes son: con quién quiero trabajar, de qué forma quiero trabajar, qué quiero hacer, por qué quiero hacerlo, lo que me motiva y si puedo hacerlo sin retorno inicial (si es preciso, sin perjudicar al resto de proyectos junto a mi vida personal), si me hace feliz hacerlo (a mí) y si estoy avanzando realmente.

Aparte de esas cosas se unen algunas más que estoy aprendiendo últimamente sobre temas como finanzas, disciplina que empieza a interesarme por fuerza en mi día a día, y otros aspectos alejados de la programación o de tomar cervezas con amigos.

A pesar de esto, desde hace un año y unos meses, doy mucha importancia a mi vida social. Quizá porque he invertido mucho tiempo en mi trabajo y autoformación, sobre todo en los últimos ocho años de mi vida, desde la parte técnica hasta la parte relacionada con la creación de negocio.

Suelo engancharme a lo que me gusta, me apasiona, que no necesariamente es lo que me hace feliz. Bueno, quizá sí me hace feliz, pero en cierto modo si pudiésemos describir la felicidad como un recipiente, no es lo que lo llena totalmente, aunque la cantidad de continente tiene una condensación brutal de energía, ilusión y emociones.

Esa mezcla de sensaciones te hace pensar que lo demás no es tan relevante, salvo  excepciones que también acabas por descuidar y, a menos que la vida te dé un par de hostias bien dadas, es muy difícil quitarte la venda de los ojos.

Es más difícil salir cuando en Twitter y en eventos diseñados con ese fin, se repiten las mismas frases una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez sobre emprender, startups y otra clase de porno para los oídos de gente del mundillo en el cual nos movemos los que trabajamos en el sector de Internet.

Algo escribí hace tiempo por aquí, sobre la cultura del emprendedor de Internet en España y lo fácil que es caer en ese círculo de tener que alimentar la demanda de información de quienes no son tus clientes, socios y ni pertenecen a tu círculo social personal.

La realidad es que ningunas de esas cosas molonas que te repiten con ansia van a hacer que tu negocio funcione.

A tus clientes les da igual tu ronda de financiación y les da igual si das una charla sobre tu experiencia de emprendiendo sin haber vendido absolutamente nada en tu vida. A tu pareja, amigos, a tu propia ilusión, lo único que les va a importar es si has conseguido lo realmente importante, lo que hace que tenga un sentido real estar en este mundo, vivir para sentir cada detalle y compartir con quien realmente aprecia lo que eres y no lo que escribes que eres.

Un comentario en “Lo importante”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *