Lo que le diría a mi yo del pasado

La primera vez que barajé la idea de montar un negocio, de forma lejana y totalmente ilusa por supuesto, fue en el 2004.

Tenía 21 años, acaba de terminar el grado superior de administración de sistemas informáticos en el colegio Gaztelueta, hecho las prácticas en el colegio Munabe, y estaba estudiando el MCSE (Microsoft Certified Systems Engineer) de Microsoft, con la especialidad de mensajería con servidores Exchange 2003, mientras hacía trabajos por mi cuenta de desarrollo web en php.

Por aquella época intentaba buscar trabajo de desarrollador web pero era imposible, los entrevistadores de las consultoras informáticas a las que me presentaba me decían que eso no tenía futuro, que era una moda.

En el 2006 inicié un negocio con otras cuatro personas que no fue a ninguna parte y, en el 2008 di el paso de trabajar como autónomo, el resto ya lo sabéis (más o menos ;).

Estos son una serie de cosas que le escribo a mi yo del pasado, el del 2008, que cansado de trabajar como consultor de tecnologías IT Microsoft por el día (trabajo que odiaba pero que no se le daba mal) y desarrollador de proyectos web personales de noche, está a punto de embarcarse en una aventura de no retorno.

1. La tecnología no es tu arma principal.

Este es un punto amargo. Desarrollar es duro (realmente duro), gestionar servidores puede ser el peor de los infiernos en determinados momentos (en serio, un verdadero infierno) y la gente que no es técnica ni lo sabe ni se preocupa por saberlo.

Para alguien acostumbrado a hacer sacrificios e invertir tiempo en aprender y mejorar sus conocimientos tecnológicos, es duro aceptar que la tecnología no es lo más importante, sobre todo cuando el resto del mundo no lo suele valorar, pero hay que hacerlo.

Para crear cualquier negocio hay que aprender a quitarse el parche de la tecnología y tener perspectiva para poder avanzar y ofrecer valor.

2. No debes hacerlo tú todo.

Lo primero que debes saber cuando quieres montar un negocio es si quieres que sea un autoempleo o una empresa. Ninguna de las dos opciones es mejor o peor que la otra.

Estoy harto de conocer emprendedores que creen que un autoempleo o una empresa que no es invertible a ojos del gurú inversor de turno al que no conocen, es una especie de vergüenza. En el fondo no me extraña con toda la basura que se publica y consume sobre emprendedores e inversores.

Sin embargo, lo importante sí que es conocer una obviedad si decides tomar el camino del autoempleo: el día tiene 24 horas, de las cuales sólo 6 pueden ser realmente útiles en un día de suerte, el resto es quemarse y en algunos casos, hacer el tonto.

Delegar, que no implica necesariamente contratar, es un ejercicio imperativo si se quiere sacar trabajo adelante.

Es fácil decirlo, pero hay que encontrar proveedores de confianza, con los que puedas tener buena comunicación y la seguridad de que van a estar cubriéndote la espalda. Es un reto, un reto de los más difíciles, pero lograrlo te hace conseguir las cosas. Cuida a tus proveedores, mejor incluso que a tus clientes.

Ten en cuenta siempre que lo perfecto es lo enemigo de lo bueno, deja que otros te ayuden a hacer cosas que igual no están perfectas, pero estarán hechas.

Si decides que no quieres un autoempleo, como es mi caso en este momento, delegar no es opcional a ningún nivel. Aprende y acostúmbrate a no ser tú el que haga las cosas cuanto antes.

Sobre contratar, no te precipites. Si crees que debes hacerlo, asegúrate una entrada de dinero constante que no sea un pico puntual y sobre todo que la persona que vayas a contratar tenga iniciativa para tomar decisiones, preocupación por aprender y sea capaz de trabajar sin que tú estés encima. Nunca, repito NUNCA, busques un crédito para contratar, es preferible que tú no cobres antes de hacer eso.

Por último, si finalmente vas a contratar, prepárate para el día que tengas que despedir, sea familiar, amigo, pareja o una buena persona a la que harías la mayor putada de su vida.

3. Conoce tus gastos, tu liquidez real y gestiona tu dinero.

Si el asesor, porque DEBES tener un asesor, te da una sorpresa por la cantidad de dinero  que no has previsto tener que pagar de IVA y lo que has retenido a tus proveedores es que lo estás haciendo mal.

Lo que tienes en la cuenta no es tu dinero, es un número que a veces no coincide con lo que realmente es tuyo.

Debes saber qué dinero tienes en todo momento, conocer al detalle todos tus gastos siempre (en especial los que son recurrentes, aunque sean pequeños pagos de 10€ al mes) y el que debes pagar en el próximo trimestre.

4. Networking. (en serio)

No, no voy a decirte que vayas a todos los eventos para emprendedores, eso no es networking de verdad, aunque lo acabarás viendo.

Es importante ir a eventos, ir a iniciativas que tengan que ver con lo que haces o vendes y si no existe, organízalos tú.

Muchos emprendedores pierden la cabeza y se convierten en vendedores de emprendimiento. No te va a interesar vender que eres emprendedor, te interesa vender lo que tú haces y al resto también le interesa que lo hagas porque así se crea mercado, no dando charlas sobre cómo emprender.

Si quieres conocer a alguien, aprende a presentarte como es debido e invítale a un café. No le vendas nada, ni se te ocurra. Si lo que haces realmente tiene valor, no necesitas venderlo a toda costa, simplemente debes saber transmitir que lo tiene. Si consigues transmitir eso, te aseguro que va a querer comprarlo y si a él no le interesa, puede que se acuerde de otros que él conoce, y que están fuera de tu radar, a los que puede interesarles.

Conociendo a gente, aunque no sean de tu sector (y a veces es mejor que no lo sean), vas a descubrir personas increíbles y eso te va a hacer ver la vida de otra forma.

5. No es personal.

Tu negocio no eres tú. Si todo lo que eres, es tu negocio, si crees que tu valor es ese, estás condenado a que ni tu vida ni tu negocio te llenen jamás.

La falta de experiencia va a hacer que pierdas oportunidades y a personas que quieres más que a ti mismo a nivel personal. Y aprenderás.

Las cosas importantes no van a esperar a que montes tu negocio y que todo vaya genial, o las haces en el día a día o no las haces.

Simplemente ten en cuenta que tu negocio será mejor para ti si tú eres feliz. Unos trucos para ser feliz

  • Selecciona a tus clientes.
  • Duerme y descansa.
  • No respondas a un email o lo escribas inmediatamente si te ha sentado algo mal. Espera todo el tiempo que necesites, aunque sea una semana.
  • Si tienes la sensación de que un cliente, un proveedor o sobre todo un socio está en contra tuya, habla con él por teléfono o escribe todo lo que piensas de forma clara. NUNCA te guardes nada porque pienses que no merece la pena decirlo y va a dar igual. Todo claro y a la cara.
  • Si vas a unirte en un proyecto con socios, ese proyecto no es tuyo, es de todos. Se tomarán decisiones que sabrás que son erróneas o con las que no estarás de acuerdo y debes aprender a aceptarlas y a hacer frente a sus consecuencias.
  • Haz deporte, en serio, haz deporte.
  • Busca una vía de escape: leer, amigos, sexo, aprender idiomas, lucha libre..

6. Invierte bien tu esfuerzo y dinero.

Pronto aprenderás que el verdadero negocio, y en el que tendrás más posibilidades de ser feliz, es crear un producto que la gente compre en lugar de hacer un macrodesarrollo a medida para cada cliente. Pero… ¿recuerdas el punto 1?

Antes de pensar en programar averigua cómo vas a venderlo, a qué precio y a cuántas personas.  Si después de hacer cuentas y evaluar tus posibilidades piensas que tendrás éxito, intenta asegurarte clientes antes de hacerlo. No es fácil, pero esto es en lo que consiste un negocio.

Por muy sencillo que sea un proyecto, va a necesitar mucha dedicación, dinero y al final puede que no funcione a pesar de que vieses su éxito muy claro al principio.

Las razones por las que un proyecto puede funcionar pueden ser muchas, incluso hay veces que no funcionan en un momento del mercado específico, en un momento de tu vida específico o con ciertos socios.

Hay que saber también retirarse del juego a tiempo, aunque se haya puesto dinero o esfuerzo, ningún precipicio tiene pinta de ser agradable de recorrer de cabeza y sin paracaídas.

Vas a necesitar una disciplina basada en tareas que debes ejecutar. Aprende a priorizar y enfocarte a ejecutar tareas por orden de valor. No vas a poder hacerlo todo, pero que eso no te impida avanzar.

Sé selectivo con los eventos a los cuales acudes, con los proyectos en los cuales te metes, con los servicios que vas a ofrecer y con los clientes con los que vas a trabajar.

7. Nadie tiene tus ojos. (ni lo que hay detrás de ellos)

Te van a criticar, a decir lo equivocado que estás (incluso cuando lo estés), vas a dudar de si lo que has hecho está bien o mal, vas a sentirte sólo, muy sólo.

Sólo puedo decirte que si tomas una decisión, que sea tuya y porque estés 100% seguro, tú debes saber por qué lo haces y cual es el motivo. Como la típica frase: si tienes dudas, es que no hay duda.

Debes mejorar tu comunicación. Ofrecer algo conlleva a explicarlo, a explicar por qué lo has planteado de una forma y no de otra, debes poder ser entendido de una forma clara y precisa, a pesar de estar bajo un estrés brutal.

Hay situaciones en las que es imposible, a día de hoy aún no sé expresar a veces por qué siento que debo tomar ciertas decisiones, aunque sepa con toda seguridad que son las correctas, pero hay que intentarlo.

8. Vas a fallar.

Algo que nadie te dirá, vas a fallar, y no será una sola vez de forma aislada. Cuanto antes aprendas que no siempre las cosas salen bien, menos posibilidad de cometer fallos y tener que sufrir las consecuencias de los mismos.

Conoce tus límites y sobre todo no seas torpe en lo referente al orgullo, repasa el punto 5 siempre que puedas, desconecta, haz lo que sea para estar mentalmente sereno.

Si crees que todo va a salir mal, frena y tómate las cosas con más calma. A veces para avanzar más hay que andar más despacio, cuidando cada paso.

9. No pospongas lo que te haga ilusión.

Como te he comentado, tu vida no va a esperarte hasta que tus proyectos funcionen como quieres.

Si algo te hace ilusión, aunque sea algo material, un antojo o tontería, satisfácelo. Tener ilusión es algo que nos hace poderosos.

Evidentemente doy por supuesto que tienes cabeza y no vas a gastarte todo en puffs o cosas así.

10. Pásalo bien. (topicazo, pero es verdad)

Tienes conocimientos, experiencia, hambre de aprender, vas a sacrificarte como si no hubiese mañana.. al menos no pierdas el norte y ten presente que al final esto es para ser feliz y tener calidad de vida.

Si al final el tomar este camino conlleva pasarlo mal, no tiene ningún sentido ni necesidad ni traerá nada bueno.

Rodéate de personas que sean buena gente, con las que se puedan hacer cosas que molen y disfruta de la experiencia. El resto lo superarás sin problema.

7 comentarios en “Lo que le diría a mi yo del pasado”

  1. Excelentes consejos Asier, llenos de sentido común, se percibe claramente que los has sufrido, vivido, amado, odiado personal y profesionalemtne.
    Los voy a leer y releer tantas veces como haga falta hasta que no se me olviden.
    Gracias!!

  2. Tu vida no va a esperarte hasta que tus proyectos funcionen como quieres.

    Excelente frase la mejor y real que he escuchado en mucho tiempo. te abre los ojos.

  3. Esta muy bien y muy completo el post. Solamente agregaría que en estos tiempos además de tener una buena idea y llegar a implementarla, lo más importante en estos tiempos es darla a conocer.

  4. Todo el contenido está genial, lleno de ideas y circunstancias que nos pueden pasar a cada uno, y lo mejor es que puedas dedicarnos un poco de tiempo para iluminar nuestas cabezas pensantes y no morir en el día a día.

    Cuídate

  5. Hola Asier, muy interesante el post y lo he leido justo a tiempo, actualmente estoy en la situación de que estoy empezando mi propia empresa y estoy en algunos de los puntos que dices en este post, mi opiniono es que es mejor trabajar unas 40 – 50h con buenos clientes y no ganando mucho, y tener tiempo para uno mismo y para vivir que matarse a trabajar por unos euros mas, aparte tambien tengo muy claro que lo mejor es un producto propio escalable, que hacer proyectos de mas de 20K, ya que para estos necesitas muchos recursos humanos (lo mas caro de una empresa), y simplemente agradecerte que compartas tu experiencia con el resto de los colegas del metal de está profesion :)

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