Trabajar en remoto

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Hace unas semanas leí un genial artículo de Jurgen Appelo que llevaba el título “Stop remote working“.

En dicho artículo el autor defiende la idea de que a veces se dice que decimos que trabajamos en remoto, como si estuviésemos trabajando en un sitio diferente al que deberíamos trabajar. Y es que si podemos trabajar desde cualquier lugar con conexión a Internet y visado, el mundo entero debería ser nuestra oficina.

Estamos hartos de escuchar el término “nómada digital” como si fuese una doctrina a seguir, pero realmente esto es solo una elección en la forma en la que trabajas. No necesitas ser un nómada, ni trabajar en remoto pero si quieres, puedes hacerlo.

De hecho hay personas que no quieren trabajar en remoto. Muchas personas valoran el ir a una oficina y ver cada día a las personas con las que trabaja en equipo. Esto es muy respetable y de hecho comprensible, es muy importante ver físicamente a las personas con las que trabajas. Comentaré más adelante en detalle sobre esto.

También hay personas que no están preparadas para hacerlo. Yo mismo no lo estaba la primera vez que estuve trabajando como empleado en remoto y también como autónomo. Tuve que aprender con el tiempo, sufriendo las consecuencias de malas prácticas en cuanto horarios, elección de clientes/proyectos y comunicación.

Valoro mucho haber pasado por la experiencia ya que con la misma he conseguido finalmente tener control sobre mi vida mejorando como profesional y también como persona.

Esta experiencia también me ha hecho fijarme en otras aptitudes distintas a las técnicas y más cercanas a las personales cuando elijo con quién quiero trabajar, ya sean clientes, proveedores, socios o colaboradores.

En los últimos años he trabajado con muchos clientes, incluso con reticentes a trabajar en remoto. Es cierto que aún queda mucho para que sea lo normal no solo en España, sino en todo el mundo. Creo que esta reticencia es algo cultural y de hecho, la cultura de la propia empresa ha de adaptarse poco a poco a este cambio.

Cuando trabajamos de esta forma, desde fuera muchas veces pareciese que estemos totalmente solos. Que estuviésemos inmersos en una clase de burbuja-locura que de un momento a otro nos vaya a provocar una especie de “fiebre de la cabaña”, como a Jack Torrance en El Resplandor.

Pero la realidad es que lejos de trabajar solos, tenemos un ecosistema virtual montado en el que pasan muchas cosas cada día. Estamos en constante comunicación con profesionales de diferentes culturas y países, resolvemos varios problemas a lo largo de la jornada y todo ello sin dejar enfriar el café.

Voy a centrarme en explicar mi punto de vista sobre algunas de las cosas que más me suelen preguntar sobre este tema y después os presentaré un proyecto en el que hemos estado trabajando Diego Rodriguez y yo en las últimas semanas con el objetivo de que si quieres, puedas trabajar en una ciudad distinta cada día.

Herramientas

Creo que nunca hemos tenido tantas opciones y herramientas que faciliten la comunicación entre los miembros de un equipo. Tenemos Slack, Trello, Evernote, Basecamp, Telegram y un largo etcétera de opciones con app móvil multiplataforma y mensajería IM. Incluso tenemos teléfono.

Pero el problema no está en la herramienta, sino en la comunicación. Existiendo comunicación, puede servir perfectamente un archivo de texto plano compartido por dropbox.

Dicho esto, personalmente prefiero Evernote o Slack junto a Skype o appear.in, pero hay miles de opciones más.

Comunicación

Es clave que la gente con la que trabajes sepa comunicar bien, tanto por escrito como por audio. Esto también incluye clientes y proveedores.

La comunicación es algo caro en dinero, en tiempo y a veces, también en salud.

Para mí comunicar bien se puede resumir en lo siguientes:

  • No mentir
  • Si hay algún problema, necesitas ayuda o hay algo que no sabes hacer, decirlo cuanto antes.
  • Si utilizas la ironía o eres “gracioso”, tener en cuenta la cultura del receptor, que puede no estar acostumbrado a tus bromas. Especialmente si no le estás viendo la cara.
  • Si no se entiende algo, preguntar, aunque sea quinientas veces.
  • No divagar e ir al grano cuando se está discutiendo algo en concreto.
  • Y lo más importante, no guardar silencio durante días por verse saturado.

Sensación de avance

Este es el punto en el que más insisto cuando trabajo con más gente en remoto, y va muy unido al tema de la comunicación.

Lejos de buscar tener un control obsesivo de cada parte del proyecto, considero importante compartir y actualizar todas las tareas en las que el equipo está trabajando, indicando quién está encargándose de cada una. También es importante ver cuáles se han completado.

Que cada miembro del equipo vea que se están haciendo cosas y quién está haciendo qué, creo que es lo más importante para tener motivación y la sensación de que el barco está realmente en ruta avanzando hacia algún sitio .

En metodologías ágiles existe el concepto de “daily“, una reunión breve en la que el grupo se reúne diez minutos cada día para ver lo que se ha hecho, lo que se va a hacer y si hay algún problema a solucionar.

En algunas ocasiones, no es posible reunirse cada día, pero sí que veo crítico hablar cada semana al menos.

Aunque trabajemos en remoto, también es importante verse en persona cada cierto tiempo. Por muy acostumbrado que estés trabajando solo, nada te carga más las pilas y te da la sensación de estar realmente en un equipo que el ver físicamente a las personas con las que trabajas día a día. No solo para firmar en una notaría cosas o discutir sobre cómo implementar una funcionalidad, sino también para recordar batallitas compartiendo unas cervezas.

Horarios

Realmente esto es lo que menos me preocupa cuando trabajo con más gente en remoto.

Aunque viene siempre bien una ventana de al menos una hora en la que coincidamos, tampoco es algo relevante para mí si hay buena comunicación por escrito.

Como nota personal y aunque sea tentador, si que recomiendo no trabajar de noche. Es genial no tener interrupciones telefónicas o de otro tipo, pero también tu vida social puede verse tocada, siendo muy fácil caer en una rutina en la que pasen días sin que hables con otras personas.

Cuando tengo que realizar labores que me exijan foco o creatividad como por ejemplo programar o diseñar, he aprendido que es mejor tener horarios para responder mensajes de email, llamadas o de mensajería y respetarlos rigurosamente antes que quedarse toda una noche programando.

Lugares y personas

Yo no soy nómada. Aunque me suelo mover bastante, por lo general suelo estar trabajando y viviendo de continuo en una ciudad determinada y luego cambio al cabo de un par de años. Me gusta esta libertad y seguramente en algún punto de mi vida decida quedarme en una ciudad ya “para siempre”.

Normalmente si no vivo con nadie más, suelo acondicionar parte de mi casa como si fuese una oficina y trabajar allí en los horarios que me haya puesto ese día. Quizás vaya a alguna cafetería alguna mañana, aprovecho para quedar con alguien y matar alguna tarea desde allí antes de que llegue.

Si vivo con alguien más, entonces suelo buscar con quien compartir oficina o algún coworking en el que haya un mínimo de vida, aunque prefiero lo primero. Si vivo con más gente me resulta muy complicado trabajar en casa, a menos que esa persona no esté en casa durante mi horario de trabajo.

Independientemente del lugar en el que trabaje en mi ciudad/pueblo “base”, sí que me gusta viajar puntualmente y moverme a otras localidades, trabajando durante unos cuantos días o incluso una semana desde las mismos.

Personalmente este cambio de contexto me carga mucho las pilas, ya que no solo conozco ciudades o pueblos que de otra forma igual no visitaría en modo turista, sino que puedo conocer a nivel profesional personas que están trabajando día a día en ellas, organizando comunidades y otro tipo de iniciativas interesantes.

Esta experiencia es un tipo de workation forzada y fiel a la definición del término, suele ser muy productiva tanto a nivel de trabajo como a nivel personal.

Por qué hemos creado rentmydesk.com

Tanto Diego como yo creemos que herramientas tipo linkedin cojean en la parte de conectar realmente a las personas en el mundo real y esto es algo muy importante en RentMyDesk.

Para las empresas cada vez es más importante conseguir captar talento para sus equipos, buenos proveedores (diseñadores, traductores, programadores, escritores…) y también obviamente, clientes. Con una herramienta así pueden recibir visitas de personas que cumplen con sus criterios viéndolas trabajar desde su misma oficina y compartir puntos de vistas profesionales.

Por otro lado, los freelances y otros profesionales acostumbrados a trabajar en remoto, pueden organizarse viajes a ciudades que quieran visitar, conociendo, trabajando y compartiendo cafés con personas y empresas que están haciendo cosas en esos lugares. También es una buena alternativa a trabajar en el aeropuerto mientras esperas a tu vuelo con un café de discutible calidad.

Ya tenemos un MVP desarrollado en beta privada. Si tienes un hueco en tu oficina y te apetece rentabilizarlo o atraer talento, ponte en contacto con nosotros. El servicio es totalmente gratuito.

2 comentarios en “Trabajar en remoto”

  1. Muy bueno el artículo.
    En mi caso hace más de 4 años que estoy trabajando en remoto y teniendo constancia y responsabilidad con los horarios y buena comunicación con el resto del equipo todo marcha bien.
    Como comentás, a muchas empresas aún no les gusta el no tener a los empleados en la oficina, pero espero que esto vaya evolucionando con el tiempo.

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