Mis últimos cuatro meses

Hace cuatro meses me establecí en Cihuri, La Rioja con el firme propósito de realizar cambios en mi agencia Simettric e impulsar ideas de servicios que se desarrollarían como producto propio de la misma.

Haciendo retrospectiva, básicamente esto cuatro meses han sido de acondicionar mi zona de trabajo, conseguir una buena instalación de fibra en un pueblo de unos 200 habitantes, diseñar los servicios a desarrollar y coordinarme con las personas con las que los estoy llevando a cabo.

En mi mente esperaba tener ya al menos un par de MVPs en el mercado pero la realidad siempre nos termina dando un guantazo que nos estampa contra el suelo. El mayor guantazo ha sido un pequeño susto en uno de mis ojos –por una cicatriz en la córnea que me acompaña desde hace algunos años, pero ya estoy totalmente recuperado.

En estos momentos no me motiva la idea de hacer crecer una agencia que ofrezca únicamente servicios de desarrollo de software a clientes, como otra más. Esto me ha llevado a parar la entrada de proyectos de clientes durante este periodo.

Realmente los servicios de desarrollo de software generan una entrada de caja muy atractiva a corto plazo pero son muy caros en tiempo. Para que no absorban todo el tiempo del que dispones hay que saber digerir la demanda, saber elegir a tus clientes y gente con la que sacas el trabajo adelante, gestionar muy bien tus recursos y definir el producto a desarrollar.

Por ello, el combinar los servicios de desarrollo para clientes con el desarrollo de producto propio parece una utopía muy difícil de conseguir, imposible incluso si lo haces desde España. Llevo cinco años invertidos en transformar esta utopía en una realidad. Este será mi tercer intento, quizás el más agresivo.

Creo que una de las mejores decisiones que estoy tomando es la de ejecutar los proyectos con otra gente que –a excepción de uno de los mismos– son de otro perfil distinto al tecnológico.

Al margen de Simettric, en 4visions estamos haciendo avances muy significativos y es un momento muy emocionante para todo el equipo. Es el momento en el que ya tienes los productos en el mercado, mides su uso y vas consiguiendo las primeras ventas de suscripción. Cualquier persona con experiencia vendiendo SaaS o hosting sabrá exactamente de lo que hablo.

En el plano personal, este periodo de tiempo que puede parecer bastante breve, ha sido invertido en una reflexión mental muy intensa, muy útil para definir próximos pasos de una estrategia a medio-largo plazo pero también para deshacerme de prejuicios y alguna otra cosa que te van agotando sin aportarte valor. Creo que podría definirlo como una recarga de baterías mientras defino las bases de lo que se va a construir el año que viene y en los próximos años.

He empezado a deshacerme de cosas que tenía que gestionar y que no me aportaban nada en realidad, solamente ruido. Por ejemplo, he vendido a precio de coste casi todos los dominios que tenía sin utilizar y  algunos incluso los he dejado caducar. Tengo localizadas otras “cosas” pendientes de simplificar o de las que deshacerme.

También este año me he tomado un periodo de descanso en lo que a charlas y formaciones que suelo impartir u organizar se refiere. Esa es la intención a priori, por lo que intentaré no dejarme liar tan fácilmente en este sentido.

Y esto es todo lo que veo interesante de contar por el momento. Con unas cervezas o café, seguramente pueda enseñaros cosas en las que estoy trabajando mientras comentamos sobre estos u otros temas.

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