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¿Por qué los proyectos web fallan?

Últimamente he estado recordando aquellos proyectos que he empezado y que nunca han visto la luz o que sí la han visto pero no han pasado de la fase de salida.

Hay muchos motivos por los cuales un proyecto no termina funcionando como se espera, yo he vivido unos cuantos, pero todos ellos generalmente dependen directamente del equipo que los lleva a cabo y no tanto de la financiación como se acostumbra a pensar.

Estos son los 10 motivos que para mí son los más importantes y los que más he visto.

1. Se desconoce el campo al que se ataca

Hace un tiempo escribí sobre la necesidad de ser uno mismo el propio usuario del servicio. Esto para mí es muy importante. Hay gente que ha conseguido triunfar en un proyecto relacionado con un área que desconocía, pero personalmente creo que es mucho más fácil si uno de los promotores, y desde mi punto de vista el que debe ser el líder, conozca las necesidades del usuario de primera mano.

2. Asumir lo que el usuario o consumidor va a necesitar a la hora de priorizar

Éste es uno de los motivos por los que me parece tan importante el punto anterior. Si no conoces muy bien el mercado al que te diriges de seguro que vas a asumir demasiado y sin una visión objetiva, lo que tus clientes van a necesitar.

Hay que medirlo todo al máximo posible, la analítica web es vital, saber interpretar la información y datos a tu alcance para ver lo que realmente está pidiéndote el usuario y los errores que estás cometiendo a la hora de ponerle fácil la compra o consumición del servicio.

3. Creer que la tecnología es lo que más importa

Si eres programador seguramente sabes recitar de memoria todos los patrones de diseño que conoces y la definición del método de iteración sobre espacios de Krylov, pero esas cosas no importan para hacer funcionar un proyecto en internet.

Saber comunicar, enfocar bien el producto para que sea útil al usuario, fijar precios, diseñar ofertas, conseguir clientes o usuarios, dar soporte, gestionar la facturación, conseguir alianzas, conseguir contactos, crear marca… podría seguir. Todo esto hay que hacerlo, y es importante hacerlo bien ya que tu competencia lo va a hacer bien.

Es mejor algo que no funcione perfecto, o que sea una chapuza de programación, pero que esté online y sea lo que el usuario necesita a algo perfecto que no lo use nadie o que nunca vea la luz. El mejor ejemplo es Wordpress de Automattic.

4. Creer que la tecnología no es crítica

¿En qué quedamos? Ya sé que he dicho que la tecnología no es lo que más importa. Pero importa, y mucho.

¿Quieres hacer tu proyecto web en algún cms como Joomla y tener tu hosting en 1and1?, adelante. Estoy seguro que conseguirás arrancar con el proyecto mucho antes que otros que puedan pensar en hacerlo desde 0.

El problema viene cuando los módulos del cms ya no cumplen con lo que quieres, el sistema de búsqueda es imposible de optimizar por todos las dependencias de plugins y personalizaciones que tienes, escalar el proyecto es imposible. Puede que encuentres algún programador especializado en ese cms en concreto que pueda echarte un cable, o puede que no.

Son detalles técnicos de acuerdo, pero como consejo, procura tener en tu equipo, y a poder ser como socio, a un desarrollador web senior.

Soy defensor de que cada aplicación web es única y debe adaptarse a las necesidades del proyecto de forma natural.

No sólo hablamos de programación, tampoco descuides tus servidores. Si crees que puedes confiar un servicio del cual dependen tus ingresos y el de tus empleados por el que pagas 19.999€/mes es posible que sepas algo que el resto no o que estés cometiendo un error.

No obstante para empezar, no necesitas tampoco un equipo de gente de IT en la empresa ni 5 servidores para tu sitio web.

5. Pensar en proyecto web y no en empresa de internet

Si piensas que lo que estás haciendo es sólo un proyecto web, es decir un sitio web, como si fuese un foro o algo así, tu visión de negocio no sólo está limitada sino que nunca va a ser lo suficientemente sólida.

Personalmente creo que hay que pensar en cómo sacar dinero, no para pagar el hosting, el diseño y la programación, sino para pagar como es debido a un equipo excepcional que empuje al proyecto a ser líder mundial.

6. No destinar los suficientes recursos

Todo tiene un coste, y si quieres que tu proyecto sea lo suficientemente sólido debes saber calcularlo y conocer exáctamente cuantos y qué recursos necesitas para el mismo.

Mucha gente en internet comenta que necesita 50.000 euros para empezar, clavados. No hagas eso, no es serio.

No tengo nada en contra de la gente que busca inversor, tan sólo me dan pena aquellos que ni se plantean en llegar a tener una primera fase (o MVP) en funcionamiento de no tener un inversor.

Sin embargo es un error de no tener recursos suficientes no ejecutar el proyecto o no buscarlos. El primer banco que visites te va a enseñar la puerta, amablemente o no, pero debes seguir buscando.

Si es necesario cambiar de diseño tres veces en dos años, hazlo. Si necesitas más programadores en tu equipo o necesitas quien atienda usuarios en inglés, japonés, italiano o el idioma del país en el que creas que el proyecto puede conseguir usuarios, búscalos!.

Sin duda otro recurso que se suele destinar de forma insuficiente es el tiempo, desarrollar un proyecto es duro y requiere tiempo, mucho. Normalmente los programadores somos demasiado optimistas en tiempo y los promotores sin experiencia, demasiado ilusos.

7. Creer que basta con subir la primera versión

A muchas personas les basta con una primera aceptación, unas cuantas entrevistas en medios que estén de moda, unos cuantos RT y el primer pico de visitas en la web para ser lo suficientemente complacientes como para pensar que no tienen que hacer mucho más.

Especialmente si la resistencia económica de los promotores no depende directamente de los ingresos del proyecto, se corre el peligro de que se vaya convirtiendo en una pequeña anécdota en los blogs de tecnología e internet.

La constancia, el sacrificio y la dedicación son esenciales para todo proyecto, pero en un lugar como internet en el que las cosas maduran o mueren a toda velocidad, son esenciales.

8. No hacer marca ni comunidad, no basta con invertir en publicidad

El trabajo debe acompañarse de visibilidad, acciones que lo hagan estar vivo y que “agiten” de vez en cuando el mercado. Que se vea que el proyecto está ahí y que la visión del mismo sea tan viva y clara que los que sientan afinidad con ella se molesten en saber lo que estás haciendo, incluso antes de hacerlo.

Es muy importante, bastante barato si sabes hacerlo, y personalmente no conozco nada más efectivo.

Muchos emprendedores de éxito recomiendan desde el principio gastar en SEM, o en publicidad, cantidades que en muchas ocasiones superan los 6.000 euros al mes. Seguro que puedes aprovechar mejor ese dinero.

9. Creer que no puedes hacerlo

Creer que no puedes hacerlo es fácil. Sólo tienes que buscar una excusa y, si vives en España, las tienes por doquier. Te dejo algunas: estamos en crisis, tienes un puesto de trabajo estable que puede que nunca recuperes, estás en paro y no tienes ni un duro, tienes hijos, tienes novia o mujer o una mascota que te mira con ojitos de preocupación cuando le dices lo de que vas a ser autónomo, eres demasiado joven, eres demasiado viejo, eres hombre pero si fueses mujer lo tendrías más fácil, eres mujer pero si fueses hombre lo tendrías más fácil, no tienes tiempo para eso…

Si buscas una excusa hazlo cuanto antes y abandona, es mejor que meterte y fastidiar a otra gente que pueda estar en tu equipo y esté dispuesto a darlo todo sin excusas.

10. No tener visión

Hay que saber lo que se quiere, y cuando se es más de uno o dos socios la cosa se complica para ponerse de acuerdo. Se necesita una visión conjunta ante todo, sin una visión la incertidumbre se hace latente a diario.

Sin un camino a seguir que sea el que guíe las decisiones del día a día, siempre se duda sobre qué opción elegir y en qué priorizar. La visión es fundamental.